Cocinar con gas en casa sigue siendo una buena opción a la hora de cocinar por el control inmediato del calor. Sin embargo, un mal uso puede suponer un desperdicio de energía innecesario.
Si quieres que tu cocina sea más sostenible y darle un respiro a tu bolsillo, aplica estos consejos prácticos para maximizar cada llama.
1. La llama perfecta
El error más común es pensar que una llama más alta cocina más rápido. La llama nunca debe sobresalir por los laterales del recipiente; si lo hace, estás calentando el aire de tu cocina en lugar de la comida. Mantén el fuego en un tamaño que cubra solo la base de la olla.
2. Utensilios y accesorios
El fondo de tus ollas debe ser plano para una distribución uniforme del calor. Recuerda también que cocinar con tapa reduce el tiempo de cocción y el consumo de gas hasta en un 25%.
3. Batch Cooking y calor residual
El “Batch cooking” consiste en cocinar en una sola sesión todos los menús de la semana. Al preparar varios platos a la vez, aprovechas mejor el calor de los fogones y el horno, reduciendo el gasto de gas en cada encendido. Si quieres profundizar en esta técnica, te recomendamos nuestro artículo sobre Batch cooking y ahorro energético.
Apaga el fuego un par de minutos antes de que la comida esté lista, el calor acumulado en el recipiente terminará el proceso sin gastar un gramo más de gas.
4. Limpieza de los inyectores a fondo
A veces, aunque limpies el quemador por fuera, el inyector (el pequeño orificio central) puede tener grasa acumulada. Usa un alfiler o un cepillo de cerdas finas para asegurar que el paso del gas sea fluido. Un flujo obstruido genera una combustión irregular y provoca que la cocción sea más lenta.
5. Gestión eficiente del agua
Usa la cantidad justa de agua al cocinar, ya que cuanta más cantidad, más gas necesitas para que hierva. Ten en cuenta que el agua salada tarda más tiempo en alcanzar el punto de ebullición, espera a que hierva el agua para salar.
6. Instala un aireador en el grifo de la cocina
Si el agua caliente de tu casa también depende de una caldera de gas, instalar un aireador o atomizador en el grifo de la cocina reduce el caudal de agua pero mantiene la presión.
Seguridad con el gas: lo que todo hogar debe saber
- El color de la llama es el indicador más rápido del estado de tu instalación:
– Azul intenso: combustión perfecta.
– Amarillo o naranja: Indica falta de oxígeno o quemadores sucios. Esto genera monóxido de carbono, un gas peligroso e invisible.
– Chispas: si la llama «salta» o hace ruido, el quemador necesita una limpieza profunda o hay un exceso de aire en la mezcla.
- A veces, es muy común ver rejillas tapadas con papel o muebles, esto es un gran error. Una mala ventilación no solo es peligrosa, sino que hace que la combustión sea «pobre» y gaste más para calentar lo mismo.
- Aunque el gas natural es inodoro, se le añade un componente llamado mercaptano para que tenga ese olor característico a «huevo podrido».
- Si sospechas de una fuga en una conexión o manguera, aplica una mezcla de agua y jabón. Si aparecen burbujas, hay una fuga de aire/gas, te recomendamos contactar con un profesional para su revisión.
- Si con todos los fuegos apagados el contador sigue corriendo, contacta inmediatamente con un técnico autorizado.
Para saber más, consulta nuestro blog sobre fugas de gas: cómo detectarlas y prevenirlas en casa.
No confundas la inspección periódica con el mantenimiento, recomendado anualmente. Este mantenimiento asegura que tu caldera y cocina no gasten más de lo debido y que todas las gomas y juntas estén en correcto estado. Inspecciones de gas: todo lo que debes saber. En Enérgya, nuestra misión es apoyar a las empresas del sector alimentario en su camino hacia una mayor eficiencia energética y sostenibilidad.


